Zou y su invitada
29 May 2026Zinnia viene a pasar el día en la casa de Zou, pero a él no le agrada la idea. Luego inventan un juego de ``vendedores'' y agarran ``mercancías'' de la casa. Zinnia y Zou terminan pasándola muy a gusto.
En la escuela, Zou tiene que hacer una presentación de la naturaleza. El abuelo le sugiere que coseche mastuerzo. Pero a Poc le gustan las semillas y se las come.
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Zinnia viene a pasar el día en la casa de Zou, pero a él no le agrada la idea. Luego inventan un juego de ``vendedores'' y agarran ``mercancías'' de la casa. Zinnia y Zou terminan pasándola muy a gusto.
Zinnia le pide a Zou que se inscriba a su clase de ballet. Al principio, él se niega porque cree que es aburrido, pero pronto aprende que el ballet es atlético, musculoso y muy divertido.
La nieve ha cortado las comunicaciones. Nanna le cuenta a Zou que en el pasado se usaban palomas para llevar mensajes. Él se pregunta si Poc podría actuar como una paloma mensajera.
Acompañados del abuelo, Zou, Zinnia y Zak van a pescar con el tío Zabier, que quiere enseñarles como se capturan peces grandes. Él lleva una caña de pescar, mientras que Zou lleva un simple salabre, pero cuenta con el apoyo del abuelo.
Hubo una confusión con las lecciones de deportes: la clase de tenis de Zou y Zak se reservó al mismo tiempo que la clase de ballet de Elzee y Zinnia. El resultado es la primera lección de ballet con tenis del mundo.
Zowie organiza un paseo en bici por el gimnasio para enseñar a los niños a controlar sus bicicletas. Zinnia está emocionada y Zou, más sereno, le muestra sus errores.
El tío Zabier ha reunido a la familia para mostrarle orgulloso la medalla que le ha entregado el alcalde por ser una persona muy importante. El motivo: donar una estatua de su tienda.
Madame Zolli ve que Zou no presta atención al cruzar la calle y decide que es hora de reforzar su mensaje de seguridad vial para los niños.
Es hora de dormir, pero Zou no quiere ir a la cama. Al final, el abuelo lo ayuda, ya que recuerda que Zou no tiene que ir a la escuela al día siguiente, por ser un día festivo.
En la escuela, Zou tiene que hacer una presentación de la naturaleza. El abuelo le sugiere que coseche mastuerzo. Pero a Poc le gustan las semillas y se las come.
Zou cuida del helecho de Elzee mientras ella está fuera. Parece que se ha muerto y ella está disgustada, pero ¿está realmente muerto?
Zou prepara una sorpresa para entregársela a su papá cuando este vuelva a casa.
Hay una gran variedad de colores en los vegetales de la tienda del señor Zoey, y el abuelo sugiere que jueguen a ordenar los vegetales de acuerdo con sus colores. Al llegar a su casa, Zou quiere seguir jugando de la misma forma con otros objetos.
Zou decide que Zigmund y Zoroaster necesitan ponerse en forma. Se designa a sí mismo como su entrenador personal, pero lo hace demasiado difícil y solo cancela su entrenamiento.
La Bisabuela quiere afinar el piano de su habitación, pero necesita la ayuda de todos para moverlo, incluida la de Zigmund y Zoroaster y la del Tío Zavier.
Zou está feliz con el disfraz de dinosaurio hecho entre Zigmund y Zoroaster y la Bisabuela para la fiesta de disfraces de Zinnia, donde se premiará al mejor disfraz.
De acerca la Navidad, por lo que Zou ayuda al tío Zavier y a la tía Zelda a organizar mejor su tienda, y pronto sus ventas mejoran espectacularmente.
Zigmund y Zoroastro hacen un modelo de cera de Zou. Es tan realista que papá, Elzee e incluso Poc lo confunden con el auténtico Zou.
Zou y el abuelo interrumpen su meditación sobre qué tema elegir para un trabajo del colegio que esté relacionado con la naturaleza para ayudar a la señora Zolli a buscar la tortuga de su sobrino, que se ha perdido en el parque.
Nanna recuerda sus días de juventud, cuando todo el mundo era más educado y tenía tiempo suficiente para hacer las cosas a un ritmo relajado. Zou intenta recrear aquellos días para ella.
La nieve ha cortado las comunicaciones. Nanna le cuenta a Zou que en el pasado se usaban palomas para llevar mensajes. Él se pregunta si Poc podría actuar como una paloma mensajera.
Zou ayuda a Zinnia a hacer un regalo de cumpleaños para su madre averiguando su color, flor y aroma favoritos e incorporándolos a un bonito regalo.
Zou quiere probar el slackline, pero necesita tres compañeros. A Zinnia no le entusiasma la idea. Zou se entera de que ella tiene miedo a las alturas y la ayuda a superar sus temores.
Hubo una confusión con las lecciones de deportes: la clase de tenis de Zou y Zak se reservó al mismo tiempo que la clase de ballet de Elzee y Zinnia. El resultado es la primera lección de ballet con tenis del mundo.
Zou escribe una redacción titulada ``Mi día ideal``. Cuando intenta aplicar lo que ha escrito a su vida real, comprueba que no puede disfrutar de un día ideal; hasta que se da cuenta de que en realidad es su familia quien hace su vida perfecta.
Zinnia le pide a Zou que se inscriba a su clase de ballet. Al principio, él se niega porque cree que es aburrido, pero pronto aprende que el ballet es atlético, musculoso y muy divertido.
El equipo de Zou debe tener una mascota para un importante partido de fútbol, pero la suya queda inutilizada. Creen que no podrán competir, hasta que Poc acude al inutilizable.
Zou y el Abuelo participan en una competencia de orientación pero se dan cuenta de que deben ayudar al Tío Zavier y a Zinnia, quienes ganan gracias a su ayuda.
Zou cuida del helecho de Elzee mientras ella está fuera. Parece que se ha muerto y ella está disgustada, pero ¿está realmente muerto?
Ha estado nevando. Zou se dirige a casa del Sr. Zoey cuando escucha ruidos extraños. Zigmund y Zoroaster están cubiertos de nieve en la tienda del tío Zavier.
Zowie organiza un paseo en bici por el gimnasio para enseñar a los niños a controlar sus bicicletas. Zinnia está emocionada y Zou, más sereno, le muestra sus errores.
Zou decide que Zigmund y Zoroaster necesitan ponerse en forma. Se designa a sí mismo como su entrenador personal, pero lo hace demasiado difícil y solo cancela su entrenamiento.
La jefa de mamá viene a cenar, así que Zou decora el jardín en su honor, ¡pero acaba pareciendo un vertedero!
La mañana en la que Zinnia y sus padres se iban de vacaciones, una fuerte nevada les impide llegar al aeropuerto. No obstante, Zou encuentra la solución.
Zou está intrigado por conocer quién es el admirador secreto que le envía en un sobre una carta halagando su talento artístico y una amapola seca.
En clase de Arte, Zou, Elzee y Zak pintan cada uno un cuadro abstracto que dejan secando en el patio. El viento se lleva volando la vaca que ha pintado Zou, que va a parar a manos de su tío Zavier.
En una clase de arte en la playa, Zou y sus amigos eligen un tema libre para pintar, pero una urraca, que no deja que Zou se concentre, será la fuente de inspiración.
Zou no tiene un buen día: todos sus amigos están ocupados y jugar solo le aburre. La llegada de una lavadora nueva pone muy contentos a sus padres, pero a Zou sólo le interesa la enorme caja de cartón que la envuelve.
Zou tiene que averiguar quién es el autor de un viejo libro al que le falta la última página para saber cómo termina la historia.
Zou recolecta piezas interesantes que encuentra por casa para montar un museo, cuya primera pieza es un coral que recogió en la playa. Su abuelo le ayuda con cosas que guarda en el taller, como un viejo telescopio.
Zou quiere batir récords, pero fracasa, hasta que se da cuenta de que ya tiene un récord. Es la pequeña cebra con la mejor familia del mundo.
Avergonzado, Zou le confiesa a su abuelo que no ha ido a la playa a pasar un divertido día con su prima Zinnia porque no sabe nadar. El abuelo le quita importancia al asunto y anima a Zou a ir a la playa con él para enseñarle.
El abuelo fabrica un periscopio casero para que Zou pueda conocer el secreto que su pequeño amigo, Poc, guarda en la copa de un árbol. A Elzze también se le antoja tener uno, y el abuelo está encantado de hacer otro periscopio.
En la clase de arte, Zou le da a Zak algunas cuentas para que decorar un tapete, pero él usa todas y deja a Zou sin las suyas.
Aunque decepcionados por no estar disponibles los kayaks de la playa, Zou, Elzee y Zak disfrutan del último día de vacaciones jugando con sus hinchables, y los comparten con Zinnia, que prefiere jugar con ellos antes que navegar.
Zou encuentra un huevo de dinosaurio y se lo lleva a casa con la esperanza de que eclosione. Zavier y Zelda se dan cuenta de que no es un huevo, sino una importante pieza de cerámica.
Tras una tormenta, Zou encuentra mucha madera en la playa. Zigmund y Zoroastro le dicen que, aunque se trata solo de madera a la deriva, puede convertirse en una escultura muy interesante.
Zou está haciendo un proyecto sobre camuflaje, así que el abuelo le enseña las distintas formas en que se camuflan los animales y los insectos. Elzee también le pide a su mamá que le ayude a camuflarlos.
Zou y su abuelo se disponen a hacer una torta de chocolate y banana para recaudar dinero para una excursión del colegio. A la tarea, que no parece fácil, se une el padre de Zou, quien enseguida deja claro que no tiene maña con la repostería.
Zou y el abuelo pintan el garaje, pero, cuando falta un poco para terminar, se les acaba la pintura. Van a pedirle un poco a la mamá de Elzee y así conocen a dos amigos artistas: Zigmund y Zoroaster.
Zou no puede esperar cuatro años para ver los próximos Juegos de Invierno, así que está dispuesto a organizarlos y a entregar medallas a los ganadores. Sus padres y su abuelo eligen las cuatro pruebas para Zou, Elzée, Zinnia y Zak.
Acompañados del abuelo, Zou, Zinnia y Zak van a pescar con el tío Zabier, que quiere enseñarles como se capturan peces grandes. Él lleva una caña de pescar, mientras que Zou lleva un simple salabre, pero cuenta con el apoyo del abuelo.
El tío Zabier ha reunido a la familia para mostrarle orgulloso la medalla que le ha entregado el alcalde por ser una persona muy importante. El motivo: donar una estatua de su tienda.
La bisabuela de Zou les enseña a él y a su amigo Zak a hacer pompones de lana y, con recortes de fieltro pegados, darles forma de animales. Además, viendo el éxito que han tenido los pompones, les sugiere hacer uno muy grande.
Es el Día de la Madre, y Zou va, acompañado de su padre, a la tienda de su tío Zavier a comprar un regalo, pero todo es muy caro y no hay todo lo que Zou busca. El tío Zavier les pide que cuiden de Zinnia, que no puede guardar un secreto.
Zeeboy, el tierno juguete de Zak, se ha perdido. Zou ayuda a Zak a buscarlo, pero no lo encuentran. Zinnia, sin embargo, lo descubre y quiere quedárselo, pero Zou le dice que es de Zak y le ofrece una manera de quedar como heroína, no villana.
Zinnia viene a pasar el día en la casa de Zou, pero a él no le agrada la idea. Luego inventan un juego de ``vendedores'' y agarran ``mercancías'' de la casa. Zinnia y Zou terminan pasándola muy a gusto.
Madame Zolli ve que Zou no presta atención al cruzar la calle y decide que es hora de reforzar su mensaje de seguridad vial para los niños.
Zou prepara una sorpresa para entregársela a su papá cuando este vuelva a casa.
Es hora de dormir, pero Zou no quiere ir a la cama. Al final, el abuelo lo ayuda, ya que recuerda que Zou no tiene que ir a la escuela al día siguiente, por ser un día festivo.
Hay una gran variedad de colores en los vegetales de la tienda del señor Zoey, y el abuelo sugiere que jueguen a ordenar los vegetales de acuerdo con sus colores. Al llegar a su casa, Zou quiere seguir jugando de la misma forma con otros objetos.
Zou está recibiendo clases de piano de su bisabuela y está encantado. Dice que es su instrumento favorito, pero también le gustan otros, como la trompeta que su abuelo guarda en el garaje y que le enseña a tocar.
Zou, que ha visto cómo su padre y su abuelo han reparado el auto de su tío Zavier, le gustaría dedicarse a reparar cosas, y así ayudar a su familia y a sus amigos. Su abuelo le ha provisto de un pequeño taller para arreglar cosas.
Elzée tiene una misteriosa caja que ha despertado la curiosidad de Zou y Zak por las diez preguntas que les obliga a hacer si quieren que les muestre su contenido. Pero Elzée tiene que irse precipitadamente y deja la caja en manos de sus amigos.
Zou y su abuelo descubren unas huellas gigantes en la calle, que creen pertenecen a alguien muy grande, tal vez el abominable hombre de las nieves.
Zou ha salido fascinado del restaurante en el que ha estado junto a sus abuelos, sobre todo por cómo el camarero les servía. Por ello, quiere ser camarero. Su oportunidad llega cuando se ofrece como camarero a su tío Zavier.
Ha amanecido con tanta nieve que Zou, inspirado por el abuelo, está dispuesto a hacer un iglú para jugar dentro de él. Tras varios intentos, Zou se da cuenta de que no es tan fácil su construcción.
Desde que Zou vio como a su amigo Zak le curaron el tobillo, desea ser técnico en primeros auxilios para ayudar a la gente si le duele algo. Su abuela y su madre le han preparado un botiquín con lo indespensable.
Zou quiere ser inventor cuando sea mayor, pero sus primeros intentos no tuvieron éxito. Entonces es cuando Zou y el abuelo empiezan a trabajar en una mesa rodante incompleta.
Zou y sus amigos tratan de construir aviones y usar las plumas de lo que creen que es el viejo sombrero de Nanna.
Es el cumpleaños de Zolli y Zou y Elzee quieren hacerle un regalo. El abuelo de Zou los va a acompañar a las tiendas para ayudarlos a elegir.
Zou participa en un concurso de castillos de arena. Sus padres tratan de ayudarlo, pero se vuelven demasiado competitivos, con resultados desastrosos.
h Zou y sus amigos aprenden a jugar al críquet en la playa. El grupo descubre un cofre lleno de oro.
Zou y Elzee quieren pasar un buen rato jugando a las escondidas con el abuelo de Zou, quien les ha explicado las reglas y prometido un premio al ganador. Ambos se han escondido en la habitación de la bisabuela, detrás de las cortinas.
Zou sigue mirando el reloj mientras espera que llegue Elzee y aprende que tiene que ser paciente cuando tiene que esperar una hora.
Zou, el abuelo y Elsie se disponen a localizar a los extraterrestres que han aterrizado en el parque local. El ovni resulta no ser exactamente lo que esperaban.
Zou y Elzee fantasean, con la ayuda del abuelo, que son dos caballeros al rescate de la reina de las hadas.
Zou y Zinnia son elegidos para participar en el campeonato regional de gimnasia. Elzee está triste porque creía que su número era bueno, y Zou se siente culpable por no haberse atrevido a decirle que el número de Zinnia era mejor que el suyo.
Ha estado nevando. Zou se dirige a casa del Sr. Zoey cuando escucha ruidos extraños. Zigmund y Zoroaster están cubiertos de nieve en la tienda del tío Zavier.
Es el Día de la Madre, y Zou va, acompañado de su padre, a la tienda de su tío Zavier a comprar un regalo, pero todo es muy caro y no hay todo lo que Zou busca. El tío Zavier les pide que cuiden de Zinnia, que no puede guardar un secreto.
El equipo de Zou debe tener una mascota para un importante partido de fútbol, pero la suya queda inutilizada. Creen que no podrán competir, hasta que Poc acude al inutilizable.
Zou y el Abuelo participan en una competencia de orientación pero se dan cuenta de que deben ayudar al Tío Zavier y a Zinnia, quienes ganan gracias a su ayuda.
Zeeboy, el tierno juguete de Zak, se ha perdido. Zou ayuda a Zak a buscarlo, pero no lo encuentran. Zinnia, sin embargo, lo descubre y quiere quedárselo, pero Zou le dice que es de Zak y le ofrece una manera de quedar como heroína, no villana.
Zou escribe una redacción titulada ``Mi día ideal``. Cuando intenta aplicar lo que ha escrito a su vida real, comprueba que no puede disfrutar de un día ideal; hasta que se da cuenta de que en realidad es su familia quien hace su vida perfecta.
Zou quiere probar el slackline, pero necesita tres compañeros. A Zinnia no le entusiasma la idea. Zou se entera de que ella tiene miedo a las alturas y la ayuda a superar sus temores.
La bisabuela de Zou les enseña a él y a su amigo Zak a hacer pompones de lana y, con recortes de fieltro pegados, darles forma de animales. Además, viendo el éxito que han tenido los pompones, les sugiere hacer uno muy grande.
Zou y su abuelo se disponen a hacer una torta de chocolate y banana para recaudar dinero para una excursión del colegio. A la tarea, que no parece fácil, se une el padre de Zou, quien enseguida deja claro que no tiene maña con la repostería.
Zou no puede esperar cuatro años para ver los próximos Juegos de Invierno, así que está dispuesto a organizarlos y a entregar medallas a los ganadores. Sus padres y su abuelo eligen las cuatro pruebas para Zou, Elzée, Zinnia y Zak.
Zou ayuda a Zinnia a hacer un regalo de cumpleaños para su madre averiguando su color, flor y aroma favoritos e incorporándolos a un bonito regalo.
Zou y el abuelo pintan el garaje, pero, cuando falta un poco para terminar, se les acaba la pintura. Van a pedirle un poco a la mamá de Elzee y así conocen a dos amigos artistas: Zigmund y Zoroaster.
Tras una tormenta, Zou encuentra mucha madera en la playa. Zigmund y Zoroastro le dicen que, aunque se trata solo de madera a la deriva, puede convertirse en una escultura muy interesante.
Nanna recuerda sus días de juventud, cuando todo el mundo era más educado y tenía tiempo suficiente para hacer las cosas a un ritmo relajado. Zou intenta recrear aquellos días para ella.